20.1.11

Crisóstomo

Siempre he creído que "Crisóstomo" es un nombre de mártir. Pero un mártir de verdad. Hoy, desgraciadamente, no hablaré de un mártir de verdad, pero bien se podría llamar Crisóstomo. 
Este "hombre" [por no llamarle niño chiquito] resultó ser un mártir de primera mano, la víctima; mientras que yo soy, como siempre, la bruja mala, la loba feroz, la "egoísta de mierda".
Y la verdad es que he llegado a punto tal que puedo decir: estoy hasta la madre de Crisóstomo. ¿Por qué? Porque está jugando a hablar sin conocer, a juzgar por 140 caracteres lo que me ha llevado 19 años, y bastantes curitas, construir.
Y quizás si soy una egoísta esta vez. Creo que es la primera vez que soy egoísta en aspectos del corazón, pero lo hago porque mi corazón vendado que anda con muletas. Y la verdad es que de verme "sufrir" dentro de unos cuantos meses, prefiero terminar todo por la paz ahora, y si "rompo" algunos corazones o idealismos, pues que así sea. Todo tiene un precio en esta vida y estoy dispuesta a pagarlo.
Ya me lastimaron una vez, muy fuerte, y por ningún momento quise ser Crisóstomo. Si tu quieres serlo, adelante, pero no pienso estar allí para verlo.
Bye Erick.